jueves, 29 de septiembre de 2011

Beulah - The coast is never clear


Sí amigos, después de nosécuantos meses he vuelto a postear. Y reconozco que me está costando. Por la pérdida de la poca práctica que tenía, supongo. Y claro, no me apetecía complicarme mucho la vida, así que he decidido escribir sobre uno de esos discos que me gustan mucho y tengo “trilladitos”. The coast is never clear de los muy fiables Beulah.

Beulah son uno de esos grupos que no mucha gente recuerda, que casi nunca se habla de ellos al comentar influencias o al buscar parecidos en las críticas musicales, pero que tienen cuatro discos más que recomendables. Digamos que son uno de esos grupos que no te fallan, que te pongas el disco que te pongas de ellos consiguen alegrarte la tarde. Es más, Miles Kurowsky, su cantante y compositor, mantiene una carrera en solitario que merece bastante la pena también, aunque se mete en otros charcos.

Y si comentaba que los Beulah me parecen un grupo olvidado injustamente, más me lo parece su, para mí, disco más redondo, este The coast is never clear. El tercer disco de los de San Francisco se publicó en el 2001 por Velocette records, sello que se encargó también de su último disco, el un poco inferior Yoko. Y se le nota la influencia de los grupos californianos de esa época, que raro suena decir esa época a hace diez años, con The Shins a la cabeza. Aunque si éstos intentaban experimentar algo más con su oh inverted world los Beulah tiran más a arreglos vocales y trompetas que nunca llegan a saturar.

Y si hay algo que me encanta de este disco es que pese a que el recuerdo que deja es de un álbum uniforme, al ponerlo en el reproductor te das cuenta de que es muy variado . Empezando por el primer tema Hello Resolven, que con sus arreglos de cuerda y piano le da un aire distinto a las demás composiciones. Para que luego llegue A good Man is easy to kill con sus toques de trompeta(aquí empieza) a lo sesentero iniciales para descubrir un tema muy pop. What will you do in your suntan fades? cambia el tono de golpe con su toque cabaretero. Gene Autry va directo al alt country como una versión soleada de Wilco. Silver lining con su bajo machacón y las trompets recupera un nervio que se ve rebajado drásticamente por la maravillosa Popular mechanic for lovers, de hecho, los arreglos de piano y el toque playero le sientan muy bien.

La segunda mitad del disco hace acto de presencia con Gravity’s bringing us down, que con una guitarra más afilada y el slide consigue sonar muy distinta a las demás. Hey Brother vuelve al tono más sunshine pop y se agradece. I’ll be your lampside suena a america profunda, siendo uno de los temas que más se recuerdan al final. Cruel Minor change te devuelve a la modernidad con ecos a los primeros noventa, como si a les das un Valium a los replacements. Burned by the sun es la penúltima canción, en un tono más relajado. Y para terminar, Night is the day turned inside out, otro de los puntos álgidos del disco. La canción te deja tan buen sabor de boca que la mayoría de las veces para cuando me doy cuenta lo he vuelto a poner.


Atentos a la camiseta del Kurowsky que te lo deja todo bien claro...

En fin, un disco de los que no hay que dejar escapar si no lo conocéis porque no tiene desperdicio.

jueves, 2 de junio de 2011

Bryan Estepa - Vessels


Cuando uno lleva un tiempo escuchando música y se ha hecho más o menos una idea de por donde van los diferentes estilos dentro de lo que escucha, en mi caso el pop, termina utilizándolos como el acompañamiento inevitable de su estado de ánimo. Me explico. A la hora de enfrentarte a la eterna duda de... ¿Qué disco me pongo ahora? Decides ponerte un estilo u otro en base a como te sientes en ese momento.

Ésto, que nos pasa a todos en mayor o menor medida, va también por rachas. Es decir, A veces en un momento en el que no te sientes capaz de aguantar un ritmo fuerte puedes tirar a un estilo tipo el soul, al Dream pop o a un disco de electrónica ¿melódica, pseudoambiental? Como los que hacen los junior boys. Pero siempre hay uno de ellos que no falla, digamos que es como tu refugio emocional, el estilo musical que hace que durante un rato te olvides de todo y estés a gusto contigo mismo aunque solo sea en lo que tarde en terminarse el disco que te has puesto.

En mi caso, ese salvavidas es el alt country más pop o directamente el country pop. Y es que, no sé quién inventó la slide guitar, pero ese fue un gran hombre. Soy incapaz de calcular cuantas veces he escuchado el Tomorrow the green grass de los maravillosos Jayhawks o el infravalorado Summerteeth de los Wilco. Y estos dos ejemplos son solo la superficie de lo que ese estilo musical te puede ofrecer. Porque este será uno de los más inabarcables que hay, y a consecuencia de esto, de los que más joyitas poco conocidas te puede ofrecer. Discos como los recientes Bright Samples de Sarah lee Guthrie y su marido Johnny Irion o el que me ha hecho empezar a escribir este post, el Vessels de Bryan Estepa.

Bryan Estepa es un Australiano de origen filipino (tirando a bajito jeje), increíble que no sea estadounidense, que lleva publicados tres discos que merecen mucho la pena. Y la última muestra de su talento, que rock indiana ha tenido a bien publicar en nuestro país, es Vessels. Un disco que mantiene el estilo de sus hermanos mayores, raíces rock americanas con melodías maravillosas. Y que resulta de lo más placentero de escuchar.

Paso a comentar el disco. Nada más empieza, te das cuenta de que estás ante un tío que sabe lo que hace. Won't let you down es el perfecto ejemplo de country pop pegadizo y con sus uhuh jeje. Hard Habits sigue por la misma línea pero con un mayor protagonismo del piano. Tongue Tied que al principio parece que se va a estropear por como la canta el señor Estepa recupera al instante dejando muy buen sabor de boca. Al igual que Purple Reach con sus coros de voces.

El ritmo baja para la muy Mark Olsoniana Pull Ourselves together, sin duda una de las mejores canciones de las doce que forman el disco. En Alone se recupera el ritmo a golpe de teclado y melodía pegadiza. Let it Go algo más tirando al Neil Young calmado le sigue. First impressions es quizás la más folk de las canciones, resultando una auténtica gozada.



Cuando ya llevas dos tercios del disco escuchados y no sabes como ha podido pasar el tiempo tan rápido, llega otra de las destacadas Shade, con un teclado maravilloso y una cadencia perfecta. Para el décimo corte un guitarrazo te pega en los morros y el disco recupera el nerviosismo solo alterado por otro maravilloso coro de voces. Y casi para terminar Unglued otra canción relajada y de un gusto exquisito. Pero el señor Estepa se tiene guardado para el final un as en la manga, Ball and chain, otra que suena a los Jayhawks que tira de espaldas. Una gran canción que te deja con un regusto muy dulce que tarda un rato largo en irse.

En fin, creo que se ha notado que este disco me ha gustado bastante. Así que, si estos días vais por la calle y veis a un tío andando con cara de felicidad y unos cascos de botón shennheiser, sin duda soy yo. Podréis ponerme la zancadilla o tirarme un huevo a la cabeza, que probablemente no me de cuenta.

lunes, 25 de abril de 2011

Viendo la tele...


Tarde de lunes de pascua, festivo (por lo menos aquí), yo tirado en el sofá. Buscando algo que ver. Que es lo que quería, alargar el tiempo que estar tirado. Y en esto que veo que empieza un programa de música en un canal de estos de cierta plataforma de pago… Later with Jools Holland. Para los que no lo sepáis Jools Holland es un tío que formó parte del grupo de la New Wave, Squeeze, que tiene algún disco muy resultón, y luego se pasó a presentar programas de música en la tele inglesa. Ahora, que esté ese tío presentando no es síntoma de que el programa vaya a ser de calidad, ya que los programas que presenta son los típicos que se han copiado en intentos fallidos aquí, cosas tipo no disparen al pianista.

Os preguntaréis, si digo que el programa no es muy bueno. ¿Por qué me pongo a verlo? Pues porque al anunciar los grupos que actuaban, entre ellos estaba Ray Davies y los que me conocéis ya sabéis de mi devoción por los Kinks. Que sí, que ver ahora a gente que tuvo su momento de gloria en los sesenta siempre va a ser decepcionante, pero los Kinks siguieron sacando discos decentes hasta los noventa. Y, no sé, supongo que el rechazo que me provocan gente como los Stones actualmente, Los Kinks o los Sonics no lo hacen porque me gustan más o yo que sé. Igual soy más blandito a la hora de juzgar a estos que a otros grupos. ¿Qué os esperabais de un tío que a su blog le llama sesudas incoherencias?

El caso es que preferiría no haber visto lo que el bueno de Ray hizo, porque solo se puede calificar de triste. Tocar dos de sus grandes temas de la época entre el face to face y el Arthur (la buena, buena) que son Days y This time tomorrow (que son dos de las mejores canciones que he oído en mi vida). Pero, y aquí viene lo que me dejó con el culo torcío, mezcladas entre sí y con un grupo de chavales como acompañamiento, que seguro que lo hacían con buena intención, pero entre que ellos no son muy buenos y lo achacoso que está el líder de los Kinks, les ha quedao un churro considerable.

Este es el video del delito:

Y sí, no he podido verlo otra vez

El programa seguía y, desde luego, el nivel no subió. Que si un tío haciendo una versión de Curtys Mayfield, un tal John Legend, que sí, que se dejaba oír, pero el tío tampoco es que desbordase personalidad precisamente. Luego un par de grupos de estos ingleses que forman chavales y suenan todos como una copia chunga de los grupos ochenteros tipo echo and the bunnymen o Jesus & Mary chain a lo acelerado, y malo. Para terminar con un grupo que no es que no me guste, es que me pone de mala leche al escucharlo, los ting things y el pelma del Anthony, que no entiendo cómo le puede gustar a tanta gente el aburrido ese.

Bueno, pues ahora que he puesto a caldo el programa, me parece que es totalmente necesario. Y, de hecho, debería de existir un programa parecido aquí. Por una sencilla razón, creo que es el programa por el que pasas cuando empiezas a escuchar música y te lleva a afinar tu gusto hasta que llegas a lo “bueno de verdad”. Con esto no quiero decir que en el programa este del Jools Holland no vayan a sacar a alguien que haga cosas interesantes, sí que puede salir, pero solo si vende lo suficiente como para entrar en, eso que no se sabe muy bien donde empieza y acaba, el mainstream.

No sé cómo será para los demás, pero para mí esto de escuchar música es como una evolución. Empiezas escuchando lo que todo el mundo, hasta que descubres otro tipo de música que no escucha tanta gente pero te gusta, en mi caso el brit pop tardío(Por algún sitio hay que empezar, jo). Para luego dentro del estilo musical que has elegido empezar a tener bagaje y poder separar el grano de la paja. Y al final, por lo menos en mi caso, te abres a otros estilos y empiezas a buscar nuevos grupos que escuchar, cada vez más pequeñitos porque por la mayoría de los conocidos (que cada uno ponga el adjetivo de conocido al grupo que le dé la gana) ya has pasado en mayor o menor medida, según lo que te haya gustado. Y, al final, te das cuenta de que hay muchísimo de lo que no tienes ni idea y quieres seguir y seguir buscando.

Lo bueno de este tipo de programas es que son el paso intermedio que ayudan a gente que empieza a escuchar música para seguir investigando, si se puede decir así. Digamos que te dan más calidad que los programas aplana cerebros tipo los de los 40 principales, pero tampoco es que se alejen tanto de ellos a la hora de elegir los grupos que sacan a actuar. Es por donde pasas antes de ponerte a buscar música más específica por tu cuenta. Aunque, bueno, también hay absolutas maravillas de programas por ahí, no tanto en la tele pero si en internet. Cosas tipo el podcast de Hotel Arizona que con un gusto exquisito te ayuda a descubrir discos como el increíble Bright examples de Sarah Lee Guthrie y Johnny Irion, pero eso ya lo comentaremos a su debido tiempo.

En fin, que si hubiese cosas como el later with Jools holland en estos lares, la cultura musical del ciudadano medio aumentaría ayudando a los que seguimos cultura “para minorías”. Y paro ya de dar el coñazo. Si os parece que esto de que me ponga a divagar es un coñazo me lo decís y no lo hago más jeje. De todas formas, no os preocupéis, el siguiente post será de algún disco, como de costumbre. Ahora mismo, creo que lo mejor que puedo hacer es ponerme música y dejaros en paz…

martes, 19 de abril de 2011

Los Ginkas - Retumbarama


Llevaba un rato dándole vueltas a si merece un post entero este disco o no. Porque es una de las sensaciones modernillas del pop patrio jeje. Pero, la verdad, es de lo que más he escuchado últimamente así que sería engañarme a mí mismo decir que no me ha gustado. De hecho, no es que no me haya gustado, es que me ha hecho pasármelo muy bien.

Y es que este Retumbarama, lejos de ser un disco perfecto consigue que esboces una sonrisa todo el tiempo que pasa mientras lo tienes puesto. Me encanta el rollo que llevan de treintañeros haciendo el adolescente, actitud en la que me parece muy fácil caer en el ridículo y, desde luego, no lo hacen. Porque sus canciones desprenden sinceridad, en todos los temas hay o un montón de referencias al rockabilly, al surf o al cine. Y además, son leñazos de pop de alrededor de dos minutos que se te pasan sin que te enteres.

Y es que la mayoría de las canciones tienen detallitos o tonterías que las hacen más graciosas. A veces un toque al pop sesentero, otras un doble sentido y cosas así. Se nota que estos navarros han metido muchas horas escuchando música, pero en vez de soltarte las referencias en plan pedante, te las sueltan cantando tonterías que al final no lo son tanto. Solo el hecho de que sacaran el disco el día de nochebuena ya indica que los Ginkas tienen bastante sentido del humor.

Paso a comentar las canciones. De golpe y porrazo es el primer pelotazo, quizás no es la mejor del disco pero cumple su función de ponerte al corriente de por dónde van a ir los tiros, rockabilly y ritmazo. Luego llega retumbarama, la que da nombre al disco, a lo surfero pero acelerado y con el comienzo a lo película tipo ultimátum a la tierra. Linda Manz es graciosa también con su referencia a los barracudas y a la actriz que da nombre a la canción, que he de reconocer que no conocía. El gran salto no está mal, pero quizás es un poco más descafeinada.


Los cincuenta vuelven con un día raro por letra y música, lo gracioso es que aun siendo una versión, les pega muchísimo. A partir de aquí llega un tramo buenísimo. Soy una bomba es la siguiente, y es eso, una bomba. Imposible que no se te vayan los pies a mil por hora. Por cierto, tampoco es de ellos. Fiesta en la luna, o en otras palabras, que no decaiga. Y sin respiración llegas a Sol sal ya!!! Que he de decir que siendo más simple que un chaleco, me encanta, sobretodo el final con el guiño a un rayo de sol del final.

Después de ese maravilloso tramo, baja un poco el disco. A casa, sin ser una mala canción, sí que tiene algún toque pelín pedantillo y la melodía es un poco peor. ¿Qué clase de monstruo eres tú? Recupera un poco, sin llegar al nivel de antes, simplemente no está mal. Luego llega Babia, o la canción con más referencias seguidas que he escuchado en mi vida. Todas cincuenteras en plan Wanda Jackson y así, en ésta canción colabora Parade y se nota por su toque electrónico y su ritmo más pausado.

Y llegando al final aparecen los TCR( y sí, paro, siesta, días de fiesta me gusta bastante pese a no saber por qué jeje) a los que deben bastante, para colaborar en la canción Derrama tu amor. No comento nada del doble sentido... No te quiero ver es la penúltima canción y vuelve al mejor nivel del disco, me encanta el final, por cierto. Y para terminar Birlibirloque, que resulta un final más que digno y te deja con ganas de más.

Así que os recomiendo el debut de Los Ginkas, Retumbarama. Aunque supongo que es uno de esos discos que es fácil que odies o te encante. Y es que este rockabilly surfero con toques twee a mí me resulta refrescante y me lo hace pasar muy bien. Ah! Pasaos por el bandcamp de este grupo de Iruña que está el disco en streaming y en descarga directa.

domingo, 10 de abril de 2011

The Professionals - I didin't see it coming


Todos tenemos un pasado, y todos nos avergonzamos de cosas de las que escuchábamos cuando el acné hacía estragos en nuestra piel. Aunque viendo según qué fenómenos musicales con los que nos machacan por los medios de comunicación, y sí, me refiero a lo del niño del flequillo, supongo que hay quién tiene, ha tenido o tendrá bastante de lo que avergonzarse el día de mañana jeje

El caso es que yo en la pubertad era bastante cazurro, sé que me tenéis como un gran gurú del refinamiento musical jeje Pero, sí, aunque parezca mentira, yo también tengo discos de esos que tiras o condenas a una caja de cartón en el trastero. Y con bastante delito, porque teniendo al alcance de la mano joyas como el debut de Ride, me dedicaba a escuchar hardcore melódico, pero en vez de dedicarme a escuchar grupos buenos de ese estilo (que los hay) me ponía cosas tipo millencolin, sí, he puesto cosas aposta.

Y bueno, supongo que todos estos grupos nacen de escuchar a gente de los ochenta tipo the addicts, black flag o los dead kennedys para con esas influencias dedicarse a intentar destrozar todo un género. Ahora, dentro del punk primigenio los que somos más pop siempre tiraremos más a lo que es el punk que derivó a corrientes más “blanditas”, como hicieron otros como los Professionals.

The Profesionals se formaron de las cenizas de los sex pistols. Digamos que es el grupo de los segundones, por decirlo de alguna manera, si los que todo el mundo conoce son Johnny Rotten y Sid Vicious , the professionals lo forman Steve Jones y Paul Cook, guitarra y batería de los pistols respectivamente, junto con los músicos de estudio que utilizaban cuando Johnny Rotten abandonó el grupo.

Bueno, pues estos señores se sacaron de la manga un disco en 1981, I didn’t see it coming, que es una absoluta maravilla y que no tuvo el reconocimiento que se merecía por venir esta gente de donde venía. Pero, arriesgándome a algún abucheo, puedo afirmar que me gusta más este disco que cualquiera de los Sex Pistols, y es gracioso porque algo parecido me pasa con P.I.L, con las tonterías del Sid Vicious no.


Y es que muchas son las virtudes de este disco, empezando por la impactante, nunca mejor dicho, portada. Realmente, la sensación que me provoca es la de que es ponerlo y no dejar de sonar pelotazos, uno tras otro, hasta que se acaba. Con canciones algo más largas de lo que acostumbraba el punk, en vez de los dos minutos de media tenemos cortes de tres o tres y medio, pero sin perder potencia ni inmediatez.

Si nos centramos en el valor musical de las canciones, me encanta que de dieciocho que forman el disco ninguna se haga pesada pese a lo homogéneo de las mismas. No hay virtuosismo a la hora de tocar ningún instrumento, ni creo que lo buscasen los Professionals al grabar el álbum, pero cumplen su papel de zarandearte a base de guitarrazos y ritmos acelerados a la perfección. De hecho, canciones como Just another Dream, The Magnificent, Northern Slide (quizás mi favorita), Friday Night Square, All the Way, Crescendo, 1-2-3 o Has anibody got an albi están, para mí, entre lo mejor de lo que hicieron todos estos grupos de finales de los setenta, principios de los ochenta que tanto deben a los Ramones.

viernes, 4 de marzo de 2011

The Riptides - The Riptides


Llevo mucho tiempo intentando meter algo del gran power pop australiano por aquí. Y hace un par de días al buscar entre los cd’s que llevo en el coche me encontré el maravilloso directo de los Riptides. Me hizo tan feliz que pensé en escribir sobre él, pero al ponerme a hacerlo “en frio” he pensado, voy a comentar su primer LP. Que me gusta incluso más.

Y es que Australia siempre ha tenido unas bandas buenísimas, todo el mundo recuerda a los Go-Betweens (Que son una de las mejores bandas de pop que ha habido y habrá) pero no tanto a otros maravillosos grupos de esa época(o un poquito antes) como los Sunnyboys o the sports. Y es que Australia y Nueva Zelanda, con otros grupos como los scientists, fueron de los países en los que más y mejor power pop se hacía. Y se nota la marca que dejó esa época en grupos actuales tipo los Sloan.

Bueno, paso a comentar (de una vez por todas) el disco. El debut largo de los de Brisbane incluye, como en muchos debuts, varios de sus singles previos. Ahora, esto es importante saberlo cuando el primero lo sacaron en el 79 y el disco es del 83. En fin, que el disco no destaca por su homogeneidad precisamente. Pero a resultas de esto casi todas las canciones son de una inmediatez que tira de espaldas, haciendo imposible que no recuerdes menos de media docena después de escucharlo un par de veces. Así que ya podéis ir pensando en cambiar el parquet de casa que lo vais a reventar solo con seguir el ritmo de las canciones.

Me encanta poner un disco y que comience con alegría y en este caso se cumple con creces con la maravillosa Tomorrow tears. Ritmo acelerado, melodía contagiosa y desamor. Para que te quede claro que lo que oyes es power pop. Le sigue otro de (para mi) los temas estrella del conjunto, Only time. Con una batería al comienzo a lo revival mod maravillosa y el bajo aporreado en primer plano, solo el comienzo te agarra por el pescuezo y no te suelta hasta terminar la canción. Una gozada, vamos. La calma parece que va a llegar con money for life, pero nada más lejos de la realidad. Un ritmo endiablado, una guitarra buenísima y un teclado que empieza a asomar la cabeza. Y cuando ya estás encantado de la vida,riptide llega con su sabor a mar y a surf.


Bueno, y si riptide tenía toques surf, Shake it es como para escucharla con el neopreno puesto. Además este medio instrumental a lo straitjackets llega justo hacia la mitad dando mucho aire al disco. Quizás una de los temas más flojos sea el siguiente, mona lisa, que no quiere decir que sea malo, con piano y cantando a lo grupo sportivo. Hearts and flowers es otra de la que sacaron single, que no está mal, pero tampoco es que haya pasado muy bien del todo el tiempo por ella. Day has gone vuelve al tono más power popero, se agradece y la verdad es que no está nada mal.


No regrets está muy bien. Es como una canción de los stranglers pero cantada como “a lo adolescente”. No sé si me explico muy bien, es como meterle a Phil Seymour cantando una de post punk. Me acabo de ir por los cerros de Úbeda(no sé jeje). Tombs of gold sigue un poco por el mismo camino, pero me gusta más que no regrets, más post punkera y el acelerón que pega le sienta muy bien. Y llegamos al fin con the weeding song, la más calmada del conjunto, pero aunque la producción parece que la han hecho para navidad, no le queda mal y resulta un digno final.
En fin, que Australia y Nueva Zelanda en cuestiones musicales están muy bien, en lo demás creo que también. A ver si nos pasamos por allí.

Ah, casi se me olvida, me encanta la portada del disco.

miércoles, 16 de febrero de 2011

The dB's - Stands For Decibels


¿Sabéis eso de los propósitos de año nuevo? Pues yo me hice uno, que en el fondo soy más tópico que un txikitero con txapela. Y decidí, innovando también, hacer deporte. Así que he empezado a salir a correr, más que nada por mantener y tonificar mis músculos tipo pertiguista alemán, no os creáis. Bueno, el caso es que me pongo siempre mi mp3, lo cual no sé si está resultando muy buena idea. Me explico. Lo que empieza siendo un trote a un ritmo constante con la respiración siguiéndolo perfectamente, se convierte en un desastre que sigue el ritmo de la canción de turno, bien sea la lentitud de la Melody Nelson del Gainsbourg como la casi locura de una de los Bad Brains terminando con mis bolas a la altura de los glúteos.

Pero si un disco me ha hecho pasarlo mal, ha sido este Stands for decibels de los dB’s, que no os aconsejaré nunca para ir a correr, ya que es imposible no centarse en él. Pero madre mía que pedazo de disco es. Y es que los dB’s son otra de las típicas bandas citadas cuando se habla de power pop. Sobre todo este disco, que es su álbum debut y el más recordado de todos.

Stands for decibels siempre me ha parecido muy gracioso porque casi se puede dividir en dos, según las canciones las haya compuesto Peter Holsapple o Chris Stamey . Si en las del primero lo que suena recuerda al pop luminoso que se puede esperar del power pop, en las del segundo se aprecia el tono arty de la new wave, dentro de canciones bastante accesibles también. Aunque te explicas todo al saber que Stamley había trabajado con los Television y Alex Chilton, lo que termina siendo un resumen de su estilo compositivo.


Empiezo a repasar Stands For Decibels entonces. Hay discos que empiezan poco a poco o con una intro para ponerte en situación y este lo hace dándote un mamporro en toda la cara. Que grande es Black and White, que nada más empezar parece que un rayo te cruza la espina dorsal. Le sigue una de las de, como decía antes, toque arty, Dynamite. Con una batería machacona, una forma de cantarla sinuosa y un teclao que nunca crees que podría quedar tan bien en cualquier otra canción. She’s not worried es lo que habrían hecho los zombies en la New wave, una canción con sabor a Beefeater, vaya.

Cuarta canción y comienza a sonar una guitarra como si se la das a tocar al primero que pasa por la calle. ¡Pero suena bien! Y enlaza con una melodía buenísima. Esta es, para mí, la que mejor representa esa unión entre power pop y post punk. Espionage y Tearjekin’ son, quizás, las más experimentales del disco. Pero, ojo, muy accesibles a la par que disfrutables. Y la parte más Stamleyana (que bonito me ha quedao) termina con Cycles per second, con un ritmo endiablado y algún paron, muy a lo los XTC de los primeros discos.

En este punto Holsapple toma las riendas, Bad reputation y su potencia abren la veda. Es muy clásica pero efectivísima, abriendo el camino para Big Brown eyes, que es una absoluta maravilla con una melodía que se recuerda para siempre. I’m in love le sigue con ritmo más acelerado, y un estribillo cantado como con desesperación. La penúltima canción es Moving in your sleep, el más calmado de los temas y que suena a los Big star por todos los lados. Es todo sutileza. Y para terminar Judy, que es otra genialidad. Con coro de voces y todo.


En fin, os recomiendo este Stands For Decibels de los maravillosos The dB’s que fue uno de os primeros discos de power pop que escuché y de los que consiguió que me enamorara de ese estilo musical. Hasta el punto que un día lluvioso como el domingo me tirase una hora buscando un directo de los plimsouls porque no sabía donde lo tenía y no pensaba en otra cosa más que ponérmelo en el tocadiscos…

viernes, 21 de enero de 2011

Simth Westerns - Dye it blonde


Hace unos días me ofrecí a poner la música (ojo, no pinchar, que eso no sé) de la inauguración del piso al que se acaba de ir a vivir un amigo mio. Y decidí buscar canciones que pudiesen agradar a las amistades varias que se pasen por allí, en otras palabras, traicionarme un poquito a mi mismo. Y es que como los que asistirán a tal “magno evento” sospecho que no compartirán mis gustos/obsesiones musicales jeje me he puesto a mirar blogs de “indis modernos” a la caza de singles bailables, aunque en la lista ya he metido a los scientists (los neocelandeses) y la versión del cruel to be kind que ha hecho Kurt Baker, que hay que dejar el sello personal.

Y resulta que en una de esas búsquedas me crucé con un single mucho más clásico de lo que me esperaba, pero con una capacidad de quedarse grabado en el cerebro asombrosa. Era Weekend, de los para mí desconocidos hasta entonces Smith Westerns, su frescura y urgencia adolescente me encandilaron y rápidamente busqué el disco entero, aún sospechando que me defraudaría. Y para mi sorpresa, sin parecerme tampoco una cosa asombrosa, me parece un disco notable.

Los Smith Westerns son unos chavales de Chicago, que rondan los veinte años y se nota que han escuchado mucho al amigo Mark Ronson y a Gorge Harrison. Me hace mucha gracia las pintas que llevan, entre modernillos y típicos chavales que han empezado a escuchar lo clásico con lo que se empieza. Algo así como pantalones pitillo y converse con camisetas de los led zeppelin o el transformer de Lou Reed. Y se notan esas influencias en este Dye it Blonde. Que por cierto, es su segundo disco. Bastante mejor que el primero en el que tiran a sonar a distorsión noventera como todos los grupos, que ensalzan en sitios tipo pitchfork, y que se creen que han inventado la pólvora tocando así y solo aburren haciendo lo mismo que se hacía hace veinte años peor que hace veinte años.

Bueno, paso a comentar el disco que es lo realmente importante aquí y es para lo que estamos. La primera canción que suena es la ya citada Weekend, y empieza bien el disco. Aunque al principio parece que la producción se la va a cargar, se crece y se crece. Le sigue Still New, algo más pausada y con toques medio surferos, no está mal. Imagine Pt. 3 está muy bien, más animada y bailable. Esta me recuerda a ratos a George Harrison, no sé, por alguna que otra salida. All day young quiere tirar a terrenos más profundos con su medio slide y su piano, no es de las mejores pero tampoco desentona. Y la primera mitad del disco se cierra con Fallen in Love muy en la línea de la canción anterior.

A estas alturas, casi no te has dado cuenta y estás en la sexta canción. La muy recomendable End of the night, en la que vuelven a pisar un poquito el acelerador y se agradece. Le sigue Only one, a mi parecer, otra de las destacadas. Desde luego, muy original no es, pero suena muy muy bien con una guitarra siempre en su sitio. Bajan otra vez la intensidad, con la apreciable Smile que a ratos roza el ñoñerío sin caer en él, muy buena, la verdad.. Vuelta a la velocidad con Dance Away en el noveno corte, aunque con cambios de ritmo y toques bowie en la guitarra. Y para terminar, Dye the world, que posee una melodía muy popera ( como todas las canciones, vaya) que deja un buen sabor de boca.


En fin, un disco sin grandes pretensiones que te hace pasar un rato bastante bueno. Y es que me parece bastante acertado el que solo tenga diez temas. Siendo un disco tan homogéneo, si lo alargas puedes terminar cayendo en el que todo se convierta en una plastaza. Así que os lo recomiendo, vaya. Y espero recomendaros más discos en breve que ando medianamente libre estos días.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Al Green - The Belle Album



Le tengo mucho miedo a este post. Si soy sincero, no sé por donde me va a salir. Y es que es la primera entrada sobre un disco soul que escribo. Y no sé por qué no lo he hecho antes, cuando es casi de lo que más escucho. Pero creo que me siento más seguro refugiándome en el pop. Y supongo que se debe a que pasar de un estilo superficial (aparentemente) a las cargas emocionales de profundidad de la música negra es un cambio bastante brusco.

Mucho me ha costado decidirme sobre que disco postear. Al final estaba entre el maravilloso Knock on wood de Eddie Floyd (os lo aconsejo fervientemente jeje) y este The Belle Album del reverendo Al Green. Dos discos muy distintos, sobretodo porque son de dos épocas bastante distintas. Pero ha ganado el gran Al, porque es de lo primero que empecé a escuchar en este estilo. Y es que este album del 77 me parece perfecto para iniciarse en el absorbente y bastísimo mundo del soul.

Pero vamos a lo importante, a The Belle Album. Es de los primeros discos después de que Al Green tuviese su “encuentro” con Dios y todas esas cosas y obviamente se nota en el tono medio religioso (digo medio porque en el gospel siempre me da la sensación de que cambias a la tía a la que va dedicada la canción por Dios y ya está, canción gospel) lo cual no hace que se disfrute el disco aún sin procesar la fe cristiana, por otra parte, como yo mismo.

Bien, empiezo con las canciones. Pones el disco y de entrada Belle, y siendo un poco burro, es un puto himno jeje. Una de esas canciones que te agarran del corazón y se lo llevan para no devolvértelo. Los míticos falsetes de Al Green, tan al borde casi del ridículo, a veces, aquí funcionan como un mecanismo de relojería. En serio, es de las canciones que te hacen aficionarte a la música. Çcasi cinco minutos de pura gloria.

Bueno, después de semejante maravilla llega Loving you. Más funky, no mucho, lo digo por los vientos y el ritmo. Pero muy buena también. El coro de voces además le sienta genial y se te graba en la memoria. Feels like summer le sigue, que un comienzo típico del soul clasicote de los 60 mas que de los 70, salvo por el bajo, continúa por el camino del “buen rollo”. La verdad es que siendo quizás de las cancoines menos inspiradas, resulta de notable alto.

Y de repente, Georgia Boy, o cómo una canción de siete minutos de duración puede pasar tan rápido. Con un bajo machacón durante todo el tema y el reverendo casi recitando con su vozarrón, que cuando parece que se va a estancar te pega un acelerón.

Y después de una canción con mucho ritmo pero cadencioso el disco se rompe con I Feel Good, que es casi Disco. Que de golpe se rompe con unas maravillosas trompetas, para devolverte al ritmo pegadizo de antes pero con alguna variante. Me gusta mucho y casi me gusta más el lugar en el que está colocada dentro del LP. Aparece en el momento justo para darle vidilla.



Ya estamos en la recta final, The Belle Album solo tiene ocho cortes, y el sexto es All in All, cancionzaca se mire por donde se mire. Si en misa me pusieran estas canciones me hacia monaguillo, en serio. Ese teclao, la trompeta que entra en el momento justo, el coro con sus uhuh y Al más moderado que de costumbre. Es maravillosa, no hay otra palabra para describirla, maravillosa...

Una vez pasado el orgasmo espiritual, aparece la grandiosa Chariots of fire. Un temazo funky, me encanta cuando baja el ritmo para cantar eso de Chariots of fire y de repente... zasca un saxofón rompiendo. Y llega el final, y con él la calma. Cuando ya has disfrutado como un crío, el reverendo te da la puntilla con una baladita de esas que le van tan bien a su voz. Quizás no llegue al nivel de temas anteriores, pero es que es buenísima también.

En fin, que os aconsejo que escuchéis este tremendo disco. Facilito, Al Green siempre tiró al mainstream, pero hecho con un amor y un saber hacer que acojonan. Y siempre lo digo, pero es que me parece ideal para iniciarse en el impresionante y tremendamente influyente mundo del Soul. Acercaos a la música de los negros, no seáis racistas musicales que no sabéis lo que os perdéis jeje.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Edwyn Collins - Losing Sleep


Palabras mayores para mi vuelta después de no sé ni cuantos días (Joder más de un mes!! Perdón, es que lo acabo de mirar). Pues no sé si es muy digno este comienzo para uno de (para mi) los mejores artistas que ha dado la gran Escocia, paraíso popero por excelencia. Y es que si no habéis escuchado a este hombre, por favor, buscad rápidamente el You can’t hide your love forver de sus maravillosos Orange Juice y disfrutad.

Como muchos ya sabréis el que protagoniza este post es el primer disco que saca Don Edwyn después de su recuperación del derrame cerebral que sufrió. Y aquí nos encontramos con el punto que me enfada de cómo se ha tratado este disco en la prensa especializada. Resulta que para realizarlo se ha contado con varios componentes de estos grupos que están “de moda” y Johnny Marr (Que siempre luce mucho poner el nombre del señor este, que por otra parte después de los Smiths me parece de lo más aburrido). Y es que los pelmazos de muchas webs musicales, de las que seguramente sigan los fans de la gente esta que ha colaborado, o revistas de tendencias y tal venden el disco como si se le hubieran salvado la vida al señor Collins. Y, la verdad, aquí los que se aprovechan son ellos. Canciones de este calibre no les salen a ninguno por su cuenta ni en el día más inspirado de su vida.

Bueno y ahora que me he quedado a gusto paso a mi tono pelotillero de siempre. Solo decir que nuestro escocés favorito ha sabido sacar lo mejor de sus colaboradores y le ha quedado un disco muy recomendable. Tanto que desde hace unos días es lo que más he escuchado de largo. Lo que tiene el disco que para mí lo hace tan encantador es un tono muy animado y vitalista, aunque posee algunos medios tiempos de estos que te dejan la piel de gallina.

Comienza potente, con el tema que da nombre al disco. Donde se desquita de sus fantasmas a lo soulero, muy Orange Juice. La verdad es que no me extraña que le haya puesto al disco el nombre de esta canción. Después llega la primera colaboración, la del cantante de los Cribs, más garagera. Y es que Ryan Jarman suena a iggy pop muchísimo. Tercera canción y aparecen los dos de Franz Ferdinand por medio, que intentan hacer su canción de siempre pero Edwyn consigue obtener los toques suficientes para ganar en rapidez, dejando sus coros pesaos en un segundo plano y mandando sus cambios bruscos de ritmo a la porra, como debe ser. Una canción muy apañada pues.

Y de repente vuelve la relativa calma con Humble una delicia con un teclado a ritmo de soul que te marca por donde va a ir la canción. De las que más me gustan desde luego. Come tomorrow, come Today es otra típica, típica canción con marca de la casa. Solo por las guitarras parece que la haya sacado del Rip it up, la verdad es que no sé muy bien por donde anda el señor Johnny Marr aquí. Bored resulta quizás más cruda, para mi es resultona pero no alcanza el nivel de otras. Séptima canción y aparecen los pelmas hype de la temporada por excelencia, sí, los hombres-flequillo de The Drums, quizás a los que más se les nota, y consiguen que suene a canción ya oída de los ochenta, que no está mal, pero se queda en eso un ejercicio de estilo de algo ya conocido.

A partir de aquí y hasta el final llega un tramo bastante diferente. Para empezar I still belive in you, otra vez con Ryan Jarman, me parece la canción que le faltaba al Home again. No tan simple como parece, pero muy directa. Over the Hill, otra vez Orange juice por ahí, con ese estribillo no hay quien se resista. It Dawns on me sigue un poco por la misma dirección, esta vez con uno de los integrantes de los Magic Numbers. Y no queda mal, aunque tampoco es la canción que recuerdas dos horas después de haber escuchado el disco. Pero abre paso a la absolutamente deliciosa All my days, compuesta con otro de los grandes, quizás más irregular pero con temas tremendos, Roddy Frame. Y es que entre el exOrange Juice y el exAztec Camera han conseguido un tema que es todo delicadeza. Y bueno, para terminar otra bonita canción Searching for the truth, que aguanta el tipo muy bien.



Así que nada,solo me queda recomendaros este Losing sleep de mi adorado Edwyn Collins. Y claro, tened en cuenta que al gustarme tanto este tío igual no soy muy objetivo jeje

sábado, 21 de agosto de 2010

Escuchas veraniegas

Bueno, ya estoy de vuelta. Sé que me hago de rogar entre post y post, así que pido disculpas por mi soberana vagancia. Aunque he de reconocer que, sí, es una de mis mayores “virtudes”. En fin, me voy a poner al lio.

El otro día me llamó la atención lo barato que estaba el abono del Ebrovisión y aunque realmente de todo el cartel a los que les tengo ganas de verdad es a los New Pornographers me decidí a comprarlo. Y resulta que mirando el cartel me encuentro con los Airbag, uno de los mejores grupos power poperos que cantan en castellano. Y claro, me han venido a la cabeza un montón de grupos mas o menos pequeños en repercusión pero grandes en cuanto a canciones. Y nada, que al estar en la época del año que estamos y con estas ideas rondándome la cabeza, me he propuesto comentar por aquí algunos discos con los que pasar un buen rato mojito en mano (puede ser del hecho a lo mamporrero como en el “super cool” Ondarra, o no).

Al final, por pura elección chorra, he pensado recomendar un disco del 2007, otro del 2008 y así hasta este año, así que voy a escribir un párrafo de cada uno en orden cronológico. Ínfulas que se da uno, oyes.

The Zebras – Worry a Lot

Algo hay en Australia con el tema del power pop. Siempre ha habido y hay grupos chulos de este estilo que salen de allí. Y últimamente los que mas me han gustado son los Boat People (mas que nada por su disco de hace un par de años) y estos The Zebras. Y es que en este, Worry a Lot, de los segundos nos encontramos con un Jangle pop resultón, con unos arreglos vocales muy al estilo de los teenage fanclub y lo de siempre melodía y melodía. You look ready es su single, pero yo me quedo con Fine lines una canción de las que te vuelven a la cabeza cada cieto tiempo. Ah y el disco está en spotify.


Airbag – Alto Disco

O lo que es lo mismo, los que me han hecho escribir este post. Alto Disco suena mucho a los Ramones. Estos son bastante potentes, a ratos casi se acercan al hardcore melódico, pero power poperos de espíritu y sobretodo letras. Me encantan salva mi domingo con su ritmo pegadicísimo y De un verano a otro con su comienzo surfero y su letra de desamores adolescentes. Probablemente uno de mis disco nacionales favoritos.


Mark and the spies – Give me a look

Bueno y ahora vamos con unos holandeses que suenan a ratos garajeros a ratos a los grupos de la British invasion(no sé si me ha quedado muy cutre esto en inglés). Así que, eso, que suenan sesenteros por todas partes, con hammond y todo. A mí me recuerdan horrores a los Badfinger. Buenísimas son sus Won´t work on me, de la que os pongo el video debajo, o Please think it over con su maravilloso teclado.


Octubre – Todo se lo lleva el viento

Bueno, y ahora los de este año. Octubre son murcianos y se han metido por vena los discos de Big Star y el Grand Prix. Y es que todo se lo lleva el viento (la canción) es lo que hubiese hecho Don Alex Chilton si le hubiese dado por cantar en español. Las composiciones brillan más en su parte instrumental que en las letras, que a veces me recuerdan a (Oh horror) a Sidonie. No obstante, el disco se disfruta en todo momento y Expreso de medianoche, No sé que hacer o En mi mente (los titulitos son pelín topicazo, sí) suenan muy bien.


En fin espero que escuchéis a estos grupos, si es que no habéis dejado de leer al segundo párrafo cuando ya se ve que voy a dar la kk con mi power pop de siempre…

P.D: Como se nota que es verano, mucho video y poca letra jeje
Para terminar dos regalazos:
Los Auténticos – La estrella

Los Auténticos - La estrella








Splitsville – Never fall in love again(Burt Bacharach)

lunes, 26 de julio de 2010

The Coral – Butterfly House


Estos días ha sido el Jazzaldi por aquí, así que me acerqué a varios conciertos. El último al que asistí fue el de los The Pains Of Being Pure At Heart, grupo al que sin ser uno de mis favoritos creo que lo que hacen lo hacen bien y resultan fáciles de escuchar. Cogí el autobús abandonando una suculenta cena con la agradable compañía de mi grupo de amigos, con la intención de reincorporarme después. Llevaba puestas a las Velvelettes en mi mp3 e iba en la más absoluta gloria.

Al llegar me encontré con un montón de gente, y pensé, a los conciertos vamos los mismos pelaos de siempre a ver si de todos los que están aquí alguno empieza a venir. Porque estaba contento y quería ser positivo… creo que me voy haciendo viejo porque la etapa snob la pasé hace tiempo jeje. Una vez allí me encontré con conocidos y no presté toda la atención que se merecía al grupo, para ser sincero. Aunque lo que escuché desde luego me gustó.

El hecho es que al terminar me encontré con una conocida que no veía de hacía tiempo, desde hacía unos tres años cuando apareció después de un concierto de los maravillosos Posies porque su novio pinchaba después. Pues cuando me paré a hablar con ella me empezó a hablar con ese tono de mirarte por encima del hombro, como si yo no hubiese ido a un concierto en mi vida. Y reconozco que le empecé a mirar raro, porque además no me dejaba ni hablar. Y al momento la situación se volvió más violenta si cabe. Aparecieron unos amigos suyos de estos modernos pijos diciendo que la tía de los teclaos estaba borracha (Así literal, pero con un tono de listillo ) y gilipolleces por el estilo y ya no pude más. Me despedí y me largué.

Este encuentro me hizo pensar(atención, a partir de aquí esto es un pelín topicazo), y le di vueltas a la idea de que había ido con las velvelettes contento perdido y que desde el punto de vista de esta gente nunca van a tener un momento de esos de felicidad escuchandolas(bueno, eso si saben quiénes son jeje Toma comentario snob por mi parte!) bueno a ellas o a cualquier otro grupo o nunca les va a salvar William Bell de una resaca horrible, cosa de esas… en definitiva, que no van a disfrutar de los momentos que hacen que esto de la música nos guste tanto. Y me hizo sentir tristeza por ellos, la verdad. Eso y recordar a los The Coral, que son un grupo maravilloso al que seguro que no le prestan atención.

Y es que con los de Liverpool siempre quedo satisfecho. Los conocí con su disco de debut cuando todavía me pegaba con el acné, recuerdo escuchar skeleton key una y otra vez, y les he sido fiel hasta hoy. Por eso siempre me alegro cuando sacan nuevo disco. Y desde luego este Butterfly House no me ha defraudado en absoluto.

The Coral hacen un pop con toques folk y psicodélicos(igual de estos menos que de costumbre en Buttefly House), si te los pones suenan a las Byrds que tiran de espaldas. Pero es que si me seguís es fácil intuir que a mí los Byrds me encantan. Y además está la personal voz de James Skelly que les da empaque a las canciones. Y encima uno de sus puntos fuetes siempre ha sido el de los singles, en todos sus discos hay dos o tres canciones de las que se te graban en la mente.

Lo bueno de su nuevo disco es que aparte de buenos singles, en este caso la canción que da nombre al disco y la maravillosa 1000 years, todas las demás tienen algo, brillan solas y no se entendería el disco sin una sola de ellas. Desde el comienzo hacen contigo lo que quieren. More than a Lover es hipnótica. Roving a Jewel suena más folkie con una armónica que en ningún momento molesta. Walking in the Winter da el toque de melancolía aun con un estribillo juguetón. Después Sandhills con su ritmo elegante. La mencionada Butterfly house, de las más psicodélicas quizás. Green is the color, otra que suena a años sesenta.


Y entonces llega Falling all around you que me parece deliciosa, de estas canciones que son pura delicadeza. Two faces, que es otra de mis favoritas del disco digna de Buffalo Springfield. Luego llega She’s coming around, más reposada y A thousen years que es maravillosa (de esta pongo el videoclip). Y para terminar Coney sland y North Parade que te dejan muy buen sabor de boca. En la edición limitada hay 5 canciones más y una versión acústica de 1000 years que sin llegar al nivel de sus “hermanas” aguantan muy bien el tipo.

En fin, un disco que os recomiendo y espero que escuchéis. Quizás The Coral no hayan inventado la rueda pero suenan muy bien y son un grupo más que digno. Lo teneis en spotify, así que no hay escusas…

martes, 13 de julio de 2010

Varios Artistas - Shake some action vol 7(USA)


Si miráis los tags del blog resulta bastante evidente que me gusta el power pop. Y una de las razones por las que sesudas incoherencias aparece en la parte superior de la pantalla va ligada a este estilo musical. Me explico, se supone que la música que no pertenece a la radiofórmula (No sé por qué me encanta esa palabra) ha de ser profunda y aportarte algo mas que un entretenimiento fácil, pero el power pop no tira de profundidad, sino de inmediatez (Lo que no quiere decir que no haya canciones cargadas de torpedos sentimentales). Y para mí lo que hace tan grande a los grupos que lo practican es que consiguen que canciones llenas de melodías pegadizas y guitarrazos lleguen a doler.

Shake some action es el recopilatorio de esos grupos que nunca tuvieron un éxito, igual esta no es la palabra adecuada, que no tuvieron la atención de los medios que merecían. Grupos que sacaron un solo disco, o ni eso, pero que poseían canciones que te dejan, como dirían los de muchachada nui, con el culo torcio. Y dentro de sus maravillosos ocho volúmenes, este, el séptimo, es uno de mis favoritos. Se dedica a grupos estadounidenses, yo diría que tirando para la escena de los ángeles. Aunque me gustan tanto y los escucho tan a menudo que voy cambiando de volumen favorito cada dos por tres.

El álbum lo conforman veinticuatro pildorazos pop que consiguen alegrarte el día, y la semana, y lo que sea. Nada más comenzar los The Tweeds con su underwater girl te muestran lo que va a ser el disco. Y llega Quincy con Turn the Other Way Around que le mete velocidad con un teclado hipnótico. Un rato después aparecen los The Now tocando Can´t fix me out with her, acojonante tema de los que quedan grabados en tu cerebro para siempre. Y a la que te descuidas, los Dirty Looks con esa joya que es Lie to me acojonante de principio a fin. Y The Leopards, que resultan irresistibles con I wonder if I’ll see you again, gloriosa, quién no se ha sentido nunca atraido por esa chica que coge el mismo autobús, tren o lo que sea que tú todos los días y nunca le has dicho nada…



Después del insuperable comienzo llega el para mi único fallo del disco, meter hanging on the telephone de Jack Lee. Y no es porque sea mala canción, que es buenísima, sino porque los Nerves son demasiado conocidos y altera un pelín la unidad del disco. Pero bueno, es por ponerse quisquilloso. Aparecen The Go con Don’t take her away, un tema casi mod y sigue la fiesta. The Marsalls y su I wanna be rich consiguen sacarte una sonrisa. Steeve Almas suena como si hubiese grabado el Whats the Matter hoy mismo.

Puf, lo que he escrito y voy por la mitad del disco… Para la canción número doce Pearl Harbour & The explosions (con ese nombre no pueden ser malos!!!) nos deleitan con Release it que tiene un estribillo que se te pega como el loctite. Regina Richards & Red Hot tocan Tiger dando el otro toque femenino del álbum dejándote con ganas de más. Un rato después Cris Moffa & The competition aparecen con Lunatics, losers and liars dando una pincelada casi punk, aunque les puede el pop. The Beatles Costello (otros con nombrecito) consiguen sonar como una versión un poco acelerada de los grupos de los primeros sesenta con Soldier of Love.

Para la recta final quedan canciones redondas como la vuelta al power pop de toda la vida con el Leave de los Regular Boys, la afilada Dress in Black de los Blackjacks, Little White lies de los Romantics y su ritmo medio Rockabilly, The Boyz con Laughs on meque te deja tomar aire, o Driving Guitars de D. Clinton Thomson con la que termina este séptimo volumen del Shake some action.



Bueno, veo que me he alargado bastante, y eso que no he escrito de todas las canciones. El disco lo merece sin duda. Solo me queda recomendaros que lo escuchéis y espero que disfrutéis tanto con él como lo hago yo cada vez que me lo pongo.

viernes, 25 de junio de 2010

The knack – Round trip


Hace unos días una amiga me paso por el spotify una versión de la conocidísima My sharona por un grupo de hard rock/Heavy, a ella no es que le guste mucho el tipo de música sobre la que escribo aquí y por eso no conocía a The Knack, pero si la canción que fué un éxito comercial a finales de los 70. Esto me recordó lo que me gusta el tercer infravalorado disco de estos tíos de la mítica escena de Los ángeles (Hanging on the telephone!! Hay que decir más), fue su último disco, lo grabaron a punto de separarse. Luego se han vuelto a juntar, pero ya sabéis en lo que terminan esas cosas casi siempre.

Nos encontramos en Round trip con un disco típico de power pop, es decir, en este tercer disco los The Knack pasan de unos The Seeds poperos a Badfinger (no sé si con este comentario me he pasado un poco de rosca…). Y para mí, que me encanta la melodía ante todo y le rezo a Alex Chilton antes de meterme a la cama todas las noches jeje. Disfruto como un enano cada vez que me lo pongo en casa.

Nada más empezar a sonar Radiatong love, la primera canción del disco, ya sabes por donde van a ir los tiros, con una guitarra de las que te cuesta sacarte de la cabeza. Y lo mismo se puede decir de Soul kissin’ que sigue el mismo estilo. Y de repente, Africa, que si no es mi canción favorita de las 12, cerca le anda, te envuelve con su ritmo pegadizo y la forma de cantar de Doug Fieger hace el resto, una maravilla vamos.

Y pasamos de nuevo a escuchar un par de canciones muy power poperas, She likes the beat y Just wait and see. Y si antes hablaba de Alex Chilton, estas suenan a big star y a todo los grupos clásicos de este estilo de los primeros setenta. Sigue We are waiting que tiene un comienzo muy a lo beetles post sargent peppers, pero vuelve al camino abierto por sus predecesoras.

Y de repente una fuerza se desata en Boys go Crazy consiguiendo que pegues un respingo justo en el momento que parece que el disco va a bajar de intensidad. Después llega Lil Cal’s big mystake, en el que consiguen con unos coros muy buenos ese punto de “aquí estoy yo, marcando estilo” a lo que también ayuda la atinada sección de vientos.

La calma vuelve en Sweet Dreams para desembocar en una absoluta maravilla llamada Another Lousy day in Paradise, una de esas canciones que parece que conoces de toda la vida, que estaba esperando a que la oyeras atrapándote para siempre. Y para terminar, Pay the Devil y Art War, la primera es una gozada con tintes medio Beach Boys (tiene un deje muy Wilson), con una armónica que le da un toque a lo americana que le sienta muy bien. Mientras que Art War resulta un final digno y potente para que te quedes con un sabor de boca muy muy dulce.


En fin, un disco que, una vez mas, supuso un fracaso comercial pero un triunfo artístico para un grupo con la aborrecible etiqueta de one hit wonder (por el tufo a negocio que da). Os recomiendo que lo escuchéis, de hecho está en el spotify, y disfrutéis de esta maravilla.

P.D: Siento no haber encontrado un video mejor. Y otra cosa, mi idea de postear sobre el inabarcable recopilatorio shake some action vuelve cada cierto tiempo a mi mente, así que aviso de antemano que igual un día de estos cae un post larguísimo sobre grupos semidesconocidos jeje

viernes, 11 de junio de 2010

Escuchas acumuladas

Me siento obligado a escribir después de tanto tiempo sin actualizar el blog. Pero esta vez no es que la causa de su abandono sea la dejadez del que escribe. Bueno, para que engañarnos, un poco sí, pero esta vez ha influido el gran número de discos sobre los que me apetecía dar mi opinión (totalmente personal, como siempre) y se me han juntado formando un atasco. Y como en su día se me comentó que todos mis post eran muy parecidos entre sí. He decidido escribir sobre algunas cosas que me han llamado la atención últimamente, así que en vez de escribir todo el post sobre un disco comentaré cositas sobre cada uno. Espero que no me quede muy largo, otra de las habituales quejas que me comentan jeje

Empezaré con dos álbumes que sin ser muy buenos me parecen resultones. Son de dos grupos de estos que salen en las revistas de tendencias, en la mondo sonoro y demás publicaciones para pseudo-modernillos pero que, oye, pues no están mal.

Club 8 – The people’s record
Otros que se apuntan al mal llamado Africanismo (me parece más: copio a los que hace 30 años hacían africanismo) a lo Vampire Weekend. Pero los suecos Club 8, no son nuevos en esto del pop y saben lo que se hacen. Y el disco con un comienzo bastante bueno con Western Hospitality y Isn’t that great te gana y aún sin volver al nivel de estas dos canciones aguanta muy bien el tipo.




Thieves like us – Again & Again

Otro grupo con suecos, con suecos y estadounidenses haciendo electrónica para gente como yo que no la sabe apreciar bien jeje . Solo los conocía por alguna canción suelta, sobre todo Drugs in my body, zapatillera a mas no poder. Pero este, su segundo disco, es mucho más reposado. Suena más íntimo, a ratos me recuerda a los bastante estimables Junior Boys (Last exit y So this is goodbye me gustan mucho). Y si a eso le añadimos Forget me not, que es muy chula hacen que la escucha del disco resulte muy placentera.



Bueno, y ahora vamos con la artillería. Esto me parece que es con lo que he torturado a todo el que ha pasado por debajo de mi balcón estos días.

Teenage Funclub – Shadows
No sé qué escribir de uno de mis grupos favoritos. Nunca volverán a sacar el Grand Prix o el Songs from northern Britain, pero qué más da. Y es que una de sus canciones no tan buenas, es mejor que la mayoría de lo que se escucha por ahí. Si hay algo típico escocés, a parte del segundo mejor bond (Sí, Soy de Roger Moore aunque vaya contracorriente), son estos tíos. Y este disco no deja de ser lo de siempre, pero es que lo de siempre está tan bien…




Allo Darlin’ – Allo Darlin’

Una muy grata sorpresa. Para saber que esperarte de este grupo no hay mas que fijarse en sus amigos del myspace(Y, sí, mirar eso es muy cutre, pero seguid leyendo y entenderéis por qué lo pongo) entre ellos gente como Camera obscura , Darren Hayman, The wave pictures o los maravillosos The ladybug transistor. Es decir, que si 1- Los grupos a los que gustan, son gente que por pelotas tienen que tener buen gusto y 2- Si en las influencias ponen un video de los mega imprescindibles Go-Betweens. Tienen que ser buenos. Y The polaroid song o My heart is a drummer lo demuestran.



Sambassadeur – European

Otros suecos, que pelmas oye jeje Estos sacaron el disco antes y el gusto se lo he ido cogiendo mas poco a poco. Con una elegancia que recuerda a Belle and Sebastian y a ratos a The Delgados, con arreglos de cuerdas o piano. Suenan muy ingleses (casi como todo sobre lo que he escrito hoy) de los noventa. De todas formas, estos, quizás entran dentro de mi debilidad por grupos con producciones barrocas y pop medio twee. A destacar Forward is all, Sandy Dunes o su magnífico arranque Stranded.


Bueno y hasta aquí escribo hoy. Se me han quedado cosas en el tintero y tengo más ideas para posts venideros, así que no os preocupéis.


P.D: Solo recomendaros encarecidamente el increíble… o como dicen en el video A-cu-llu-nant disco de Marc Eric que recomiendan en este post del blog Giradiscos.

martes, 25 de mayo de 2010

Cinerama - This is Cinerama


Al mirar la fecha de la última vez que posteé me he asustado. Así que creo que ya iba siendo hora de retomar mi blog. No sé, igual necesito algún esbirro/colaborador para mantener esto un poco vivo jeje

Bueno, quería hablar de alguna novedad, pero la verdad es que lo que llevamos de año, una de dos, o me está pasando por delante sin que me de cuenta todo lo bueno que ha salido en lo que a música se refiere o es que el año está siendo extremadamente aburrido. En realidad voy de decepción en decepción y con grupos que nunca fallan, que es lo que mas me duele, primero fueron los Spoon y ahora los New Pornographers y The Lodger, que no es que hayan sacado discos de estos de odiar, pero me esperaba bastante más de ellos. En fin…

Por eso, he decidido escribir sobre un disco maravilloso del 2000.This is Cienrama, Cinerama es el grupo que creó David Gedge en el 98, cuando su “principal” grupo, los a ratos magníficos The Wedding present, estaba de parón. Y sí, me estoy dando cuenta de que el anterior post también era sobre un grupo paralelo a uno conocido. Me repito¿ Qué pasa?jeje

This is cinerama es un disco extraño, no en cuanto a su pop, cristalino y con ecos de bacharach. ¿Soy yo o en los 90 había una pseudo corriente con estas influencias? (Tindersticks, the divine comedy, Belle and Sebastian… hasta The Delgados a ratos).no sé, es indi post sarah records… osea q ya no es indi “de verdad” jeje A lo que iba, que me despisto. Que es extraño porque se trata de un recopilatorio, por aquello de los 7’’ y eso, justo después del primer disco de estudio del grupo. Así que es como un segundo disco a efectos prácticos para los que conocimos tarde al grupo.

Bueno, lo explico de una vez. Si os gustan los violines, pianos amables y juegos de voces chico-chica os encantará. Ya desde el principio te queda claro por dónde van los tiros con Kerry Kerry, que se te pega en la cabeza para el resto de semana. Es un disco muy indi, a ver en el sentido “clásico” de la etiqueta, es decir que si os gustan yo que sé, los Heavenly o Damon & Naomi os gustará mucho.



En fin, que se trata de un disco de los que se supone menores pero que merece otra consideración, sin duda. Resulta compacto, sin altibajos y embriagador desde el primer minuto. De hecho, si te pilla en un día tontorrón de esos te puedes sorprender con una sonrisa bobalicona en la cara al escucharlo.

Escuchadlo, que no os defraudará…

miércoles, 28 de abril de 2010

The Dukes of the Stratosphear – Chips from the chocolate fireball



Los que me conocéis ya sabréis de mi absoluta devoción a los enormes XTC. Y es que ningún grupo me ha proporcionado tan buenos ratos como los señores Andy Partridge y Colin Moulding. Los descubrí hace unos cuantos años ya, recién llegado a la mayoría de edad. En aquella época en la que Bowie y los Smiths me parecían lo máximo que la música había dado, el Drums and Wires llegó, no sé ni como, a mis manos. Empezó a sonar Making plans for Nigel en mi cuarto y me dejó totalmente descolocado, me pegó tal leñazo cerebral que tadavía creo que no me he recuperado del todo. Ese fue el día en el que me dí cuenta de que esto de la música iba a ser importante en mi vida.

Como era de esperar me entraron ganas de escuchar todo lo que habían hecho estos ingleses y resultó que todo lo que encontraba resultaba increíble. De hecho no puedo citar un disco de los que encontré que me defraudara. Bueno ¿Y a que viene todo este rollo con los XTC cuando va a hablar de los Dukes of the Stratosphear? Os preguntareis. Pues a que son los mismos tipos con distinto nombre!

Resulta que a mediados de los ochenta al amigo Partridge y sus compañeros se les ocurrió grabar un EP en plan coña imitando a sus grupos favoritos de la psicodelia sesentera, vease los birds, zombies o los pink floyd de Syd Barret (a los que imitaban en los videos). Se tituló 25 O'clock y les salió tan apañao que se decidierón a grabar dos años después un larga duración, el Psonic psunspot. De la unión del EP y el LP sale este Chips from the chocolate fireball que salió a la vez que el segundo.

Bueno, pues (y ahora llega el comentario que me podéis echar en cara) creo que nadie a llegado a obtener un resultado tan maravilloso como este disco en cuanto a lo que psicodelia tardía se refiere. Y es que si ya el EP (en nuestro caso, las seis primeras canciones del disco) resultaba una joya con cortes como el que le da título 25 O'clock Barretiano a muerte, Bike ride to the moon que y su toque medio lisérgico o la Beatleiana The Mole from the Ministry.

Para que llegue Psonic psunspot con Vanishing girl, quizas, mi canción favorita del conjunto (cada vez que la oigo se me ponen los pelos de punta jeje). Y después de esta concesión al pop, el disco muestra su verdadera cara, los teclados sesenteros, las voces infantiles y todo lo que recuerde a grupos tipo traffic. Destacan aquí Have you seen Jackie, You're a good man Albert Brown (que encajaría perfectamente en el disco blanco de los beatles), Collideascope, Shiny cage o Brainiac's Daughter.

En fin, os paso el enlace de spotify de uno de mis discos favoritos de todos los tiempos aquí.

viernes, 23 de abril de 2010

Gruppo Sportivo - 10 Mistakes


Después de ¡¡12 días!! Sin escribir nada por aquí, me dispongo a postear again. Y como no tengo ganas de ponerme muy profundo(como siempre), voy a escribir sobre unos locos holandeses que en los años ochenta y finales los setenta lo petaban( o deberían , porque suenan super comerciales, en el buen sentido). Sí amigos, gruppo sportivo, o el grupo del cantante calvo de las gafas de sol.

Si os soy sincero, yo los descubrí hace un par de años viendo los programas de ” la edad de oro” en una actuación en directo de esas post entrevista con la mujer de la mega permanente(Grande, Paloma Chamorro ) cuando me descubrí mi mismo haciendo no,no,no con la cabeza. Así que investigando por internel apareció este increíble 10 mistakes.

Y es que los Gruppo sportivo son el típico grupo de cachondos mentales de la new wave con ganas de pasárselo bien, en ese sentido me recuerdan mucho a sus coetáneos squeeze, new wave de la que se tomo poco seria a sí misma. Y 10 mistakes la obra que les encumbró.

Beep Beep Love abre el disco cumpliendo su cometido de meterte de lleno en harina, trompetas y saxofones ochenteros y un piano machacón… se puede pedir más? Sigue entonces Superman, otro hit, empieza a lo surfero hasta que la canción se transforma en un tema totalmente nuevaolero gracias al corte que pega el sintetizador. Lasting forever(en el que las tias del coro de voces enamoran)y Girls never know, que tiene un teclado que consigue no resultar hortera y quedar muy bien, pasan muy rápido.

I shoot my manager hace acto de presencia, con muy mala leche, descojonándose del reagge y de todo lo que se cruce por delante y de repente... Zasca! Cara B del vinilo y Mission a Paris, el hit, una de las canciones más pegadizas que te puedes echar en cara (aaahhh c’est la vie). Después Rock ‘n roll sigue con su ritmo acelerado, Dreamin’ supone un poco de respiro para dar paso a la medio soulera Henri, que por otra parte resulta encantadora.

Armee Monica termina dando el toque distintivo al grupo al ser una canción cantada en holandés. Suena como si cantase una Marlene Dietrich de los setenta. Y para el final Rubber Gun y su deje disco.

En fin, un gran disco que recomiendo a todo el mundo por su fácil escucha y digestión. Y nada más disfrutad de la música y espero que pase menos tiempo hasta que vuelva a postear.

Ah, el segundo video no tiene una canción del disco, sino que es la actuación de la edad de oro, motivos sentimentales... o lo que sea

domingo, 11 de abril de 2010

Brendan Benson - My Old, Familiar Friend


Llevo varias intentonas de escribir varios post que no me salen, bloqueo semana santil o lo que sea… Así que he decidido escribir de algo más facilito y que tengo(por decirlo de alguna manera) más trillado. Y el ¿honor? Ha recaído en el señor Brendan Benson.
Quizás algunos le conozcáis por formar parte de los Raconteurs, el supergrupo cuya cabeza visible es el (Aquí llega el comentario de hacer amigos…) en mi humilde opinión sobrevalorado Jack White. Pero resulta que el amigo Benson tiene una larga e interesantísima carrera en esto del pop. Y hace música de esa preciosista llena de arreglos y sabor clasicote(vamos, lo de la mayoría de mis posts jeje).

De esta manera, My Old, Familiar Friend sigue la línea de sus anteriores trabajos. Quizás algo menos soul que Alternative to love? Y es que este no es un disco concebido en un conjunto, sino que son composiciones sueltas que decidió juntar en un LP. Y esto consigue que el disco parezca una sucesión de potenciales singles. Lo que es un acierto, de hecho, siempre he pensado que los discos de Brendan Benson tenían algún tema “de relleno”. Algo que en este no se da.

Una de las cosas buenas de My Old, Familiar Friend es que comienza con A Whole Lot Better. Que pasa por ser uno de los temas mas potentes, así logra atraparte. Pero es que luego viene Eyes On The Horizon y su estribillo con un juego de voces muy resultón. Para dar paso a la Soulera Garbage Day, que es una de mis favoritas. Es que, pensándolo bien, este tío en los sesenta quedaría muy bien escribiendo números uno para la Motown jeje. Gonowhere resulta preciosa, con unos arreglos que le dan un toque pastelón sin llegar a empalagar.

En el quinto corte de repente llega Feel like taking you home, en el que utiliza sintetizadores que no quedan mal (aunque tampoco es de las mejores canciones del conjunto). You make a fool out of me pasa por ser el corte mas relajado, suena bastante a Mcartney con arreglos de cuerdas. Hasta que vuelve el nervio en Poised and Ready que es muy powerpopera.Me ha recordao a los Leftovers… Don’t Wanna talk sigue por los mismos derroteros, está bien que te vuelva a meter potencia cuando ya llevas bastante de disco, es como un arreón. Y para el final, Misery con su chulo juego de voces en el estribillo (anda me repito, pero es que es verdad joé ejej) Lesson Learned que vuelve al Soul pero mas tranquilo y Borrow, un tema mas popero que consigue dejarte con muy buen sabor de boca y con ganas de más.

Esto es todo. Solo me queda recomendaros que echéis un vistazo a los videos del post y que disfrutéis del Brendan, que merece la pena.